Existe una pequeña minoría de cosacos católicos y musulmanes en Rusia, en Ucrania y en Kazajstan, sin embargo la mayoría de los cosacos pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Rusa. La relación entre los cosacos y la Iglesia Ortodoxa es muy profunda, tiene larga trayectoria y ha tenido influencias importantes tanto en la historia de los cosacos como en la de la Iglesia Ortodoxa. Histórico y tradicionalmente los cosacos son cristianos ortodoxos, considerados como protectores de la Iglesia y de fe cristiana. En la actualidad en comunidades cosacas, al igual que en el resto del mundo, existe una tolerancia y respeto en lo que se refiere a las creencias religiosas personales. De hecho, hay muchos que son considerados ateos, lo cual de ningún modo altera la armonía y convivencia al interior de las comunidades cosacas, del mismo modo en relación con sus vecinos de otras nacionalidades y sus creencias. Consecuentemente con lo anterior, podríamos decir que el mito sobre el antisemitismo cosaco se queda en el pasado.
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